martes, 19 de junio de 2007

EL HOMBRE QUE "RESUCITÓ" AL MADRID


Capello es único. Se crece ante las adversidades. Es capaz de llevar a su equipo hasta lo más alto en un abrir y cerrar de ojos; capaz de repeler las críticas más ásperas (incluso de su propio presidente), cerrarse en sí mismo, concentrar a sus jugadores y concienciarles de que todo es posible. En un año Capello ha conseguido revitalizar a una plantilla que se acercaba a los 31 años de media, mezclar gente joven e inexperta con jugadores curtidos en el "campo de batalla" y con galones de capitán (como Cannavaro por ejemplo) para formar un equipo en el que entrasen medio galácticos, medio "terrenales" sin crear un cisma dentro del cuadro directivo.

Y es que la trayectoria de Capello se la puede catalogar de épica: en todos los equipos que ha dirigido ha ganado como mínimo un título. Además, con su característico planteamiento de juego, a la italiana pero con toques propios, se ha hecho dueño y señor del club merengue. Según sus paisanos, el italiano combina muy bien sus tácticas como entrenador: tiene un juego muy "flexible" dicen unos, otros opinan más bien que Capello "consigue adaptarse perfectamente a cada situación"; sea lo que sea, el míster se ha llevado la liga a su terreno.

Muchos incrédulos al principio, -allá por el mes de octubre- le criticaban ferozmente; y como todo lo malo se pega, la incomodidad llegó a las altas esferas y el presidente rerventó en un acto ante unos chavales en una conferencia a la que había asistido: declaraciones del tipo de: "los jugadores se van sin pagar de los sitios" o "la gran promesa frustada del madridismo es Guti" escocieron mucho en la plantilla. Asi pues, aún con media liga por delante, Capello debía redirigir y encauzar una situación que su presidente ya no sabía como controlarla y lograr que sus jugadores no se le envalentonasen cada dos por tres. Cuando las cosas parecían que no podían ir peor, el club merengue cayó en la liga de Campeones estrepitosamente y sin cumplir las expectativas previstas. La eliminación de la Copa del Rey, el juego estelar del Sevilla y la rivalidad con el Barcelona acabaron con las ilusiones de muchos aficionados merengues. Pero, Capello se guardaba una "as debajo de la manga". Se puso el "traje militar" y reunió a todo el cuerpo técnico y a sus jugadores el día que perdieron ante el Getafe. De esa charla salió el espirítu vencedor de este Real Madrid, que le pasó el gafe a su contrincante y peor enemigo, el BarÇa. De la noche a la mañana la decadencia del equipo madridista desapareció y las victorias se encadenaban unas tras otras. Van Nistelrooy recuperó su olfato goleador y consiguió marcar siete goles en siete partidos consecutivos. El juego del Madrid, rácano y falto de chispa, se transformaba en la última media hora de cada partido, cuando Guti salía al campo y organizaba el desorganizado equipo que su míster había expuesto sobre el campo en el primer minuto de juego. Capello, sin amilanarse, empezó a coger confianza; se la transmitió a sus jugadores, que vieron la posibilidad de alcanzar un titulo después de casi cuatro años de sequía, mentalizándose para aguantar los gruñidos de su entrenador y dar todo su recital de fútbol (que no ha sido mucho durante toda la temporada), pero lo justo para desmoralizar al rival que tenían delante y sentenciar los partidos. Según se acercaba el final de la agónica temporada, los jugadores se mostraban más concentrados en el terreno de juego consiguiendo dar la vuelta a los partidos en los últimos 15 minutos. O en los últimos minutos, y finalmente, casi, en los últimos segundos del encuentro. Se puede decir que Capello transformó a unos jugadores, en su mayoría de un nivel medio- bajo, en unos jugadores que creían en sus posibilidades y en su juego. Capello,que en los últimos cinco partidos se ha caracterizado por una garra y una lucha impropias en él, ha terminado por confiar en el bueno de Van Nistelroy y en los pinchazos de Barcelona y Sevilla. Y le ha dado resultado. Finalmente, tras nueve meses de auténtico sufrimiento, llegó el partido clave, ese partido en el que no se puede fallar, uno de esos partidos de los que le gusta a Capello.

Sin embargo, el hombre que ha llegado a resucitar a este Madrid que se encontraba en proceso terminal, no se esperaba la lesión de Van Nistelroy así como el mal juego de Guti. La esperanza se encontraba en un chaval rápido y veloz, con las ideas muy claras, y sobretodo, con un hambre de títulos inimaginable. La salida de Reyes fue un revulsivo para el Madrid, que poco a poco, alcanzó un juego aceptable y empezó a asediar la portería contraria, hasta que, con más fortuna que dedicación, la pelotita entró entre los tres palos. A partir de ese momento, todo el bernabeú se puso en pie y empujó al Madrid a la victoria final; parecía increíble, Cannavaro se iba pareciendo más a un central con experiencia en el campo ( y no a un futbolista que iba tras los delanteros pero nunca lograba quitarles el balón); y Raúl, que nadie daba un duro por él, consiguió transmitir el "estilo Capello" a sus compañeros y creer en la victoria, una victoria que llegó tras una larga noche de infarto. Y ganó el Madrid en un partido más fácil de lo esperado.

Caras largas en Barcelona, cierta decepción en Sevilla y una alegría desbordante en la capital de España. Mientras tanto, Capello se metía en una rueda de prensa, muy orgulloso él, y dejaba un notición en la mesa: me gustaría quedarme en el Madrid, pero si me tengo que ir, me iré. Y es que, desde mi punto de vista, ni el mismísimo Capello ni sus jugadores pueden dar una explicación a la liga tan loca que hemos vivido; porque ellos saben que no se la merecen, que no se merecen coger la copa y levantarla, que no se merecen tener en sus vitrinas la copa número 30. Aunque el Barcelona haya fallado en los últimos cinco partidos y el Sevilla se haya descolgado antes de tiempo, el Madrid debería haber necesitado una cura de humildad y no levantar esta ansiada copa.

Me quedo con las palabras del presidente Ramón Calderón después del partido; un periodista le preguntaba por la alegría de haber conseguido el título de liga; el presi constestó: Claro, ahora hay que disfrutar y no pensar en otras cosas.

Tiene razón, porque si el Madrid se cree el mejor equipo de España por ganar esta liga y vuelve a la época de los galácticos, mejor hubiese sido regalar la copa al Valencia, al Barcelona o al Sevilla. Calderón como madridista sufridor no quiere pensar en la temporada que viene, y yo como aficionado, tampoco.
BY DANi.

Opinión Libre: ¿Se merece el Madrid el título de liga?










sábado, 16 de junio de 2007

LA SANIDAD PÚBLICA LANGUIDECE

Quizás la decadencia de la tan desprestigiada sanidad madrileña es la poca o nula gestión de su estructura interna. Sí, es decir, lo mejor que se puede hacer es privatizar la gestión interna de los insalud y hospitales, según nos explican los políticos que ahora gobiernan la Comunidad de Madrid, para poder poner a la sanidad madrileña en el lugar en el que corresponde. Esos mismos que nos "hacen" nueve nuevos hospitales, y que en algunos casos no cuentan con todas las especialidades disponibles, o que tienen menos camas de las deseadas, o que el hospital no era el deseado por la mayoría de los vecinos del barrio en particular. Digo esto a modo de introducción porque el otro día "visité" el insalud de mi barrio y me encontré con un retraso de dos horas para entrar en la consulta del médico de cabecera. Dos horas, pero no solamente lo sufrí yo. En la sala unas diez personas esperaban con ansias a que saliera la doctora y proclamara el nombre y apellidos de los allí presentes. Las caras de los ciudadanos eran todo un poema. Una mujer decía: Yo llevo desde las 11:15 y ya son las 12:20 y no me han llamado. Flipante, un retraso de más de una hora y aún le quedaban tres personas por delante. Pero esto no acaba aquí. Por si fuera poco, la doctora que nos atendió ese día se encontraba sustituyendo a la de toda la vida. Esto quiere decir, que si ya son de sobra conocidas las esperas en el médico, con una doctora "suplente" aún más. La mujer al ver la cola de gente que se le avecinaba, se encontraba saturada (lo deduje por la expresión de su cara al abrir la puerta y ver el panaroma que tenia delante). Claro, luego llegan los lamentos del tipo: es que faltan pediatras, faltan radiólogos, médicos de cabecera, etc... Miren, veo normal que los médicos huyan de nuestro sistema sanitario al contemplar la corrupción de unos señores, a los que denomino políticos, que manejan todo el cotarro de las infraestructuras sanitarias para enriquecerse a su costa. Desde mi punto de vista, los políticos se deberían sustituir por los médicos en los puestos de mayor responsabilidad; porque creo que los señores que van con bata blanca entienden más que los que van con traje y corbata. Si encima añadimos al cóctel la sorpresa final, el resultado puede ser "explosivo": el dinero de los madrileños/as va destinado a que unas cuantas manos privadas ejercen control sobre las decisiones de los profesionales sanitarios. Muchas personas aluden a que estos juicios de valor sobre si se privatiza o no la sanidad son nada más que meras tonterías. Recuerdo una frase que dijo nuestra presidenta en un mitin antes de celebrarse las elecciones municipales y autonómicas: La sanidad pública es de los madrileños y para todos los madrileños. Ovbiamente, señora presidenta; eso nadie lo duda. El problema viene cuando uno profundiza en el tema y se pregunta: ¿la sanidad es de todos los madrileños, pero a cambio de qué, señora presidenta? Como la financiación de lo público va decayendo se necesita acuerdos con empresarios para que éstos inflen de dinero las arcas sanitarias; pero a cambio de algo: por ejemplo: ¿influencia?, ¿prestigio?, ¿colocar a gente de confianza en puestos directivos? No lo sé. Nadie tiene la respuesta. Parece que la construcción de los hospitales se asemeja cada día más con la construcción: Hacer edificios, inaugurar la fachada, y lo de dentro dejarlo vacío, o a medio terminar, o medio inaugurado. Se construye un hospital y se va rápido a edificar el siguiente. Como las casas, igualito. Se termina una promoción y se construye otra nueva y más grande si es posible. Eso sí, con los mismos materiales, o de peor calidad incluso.
En estos pensamientos estaba yo inmerso cuando, a las 13:40 la doctora sale de su consulta y recita mi nombre: Por fin, pienso yo. Dos horas esperando, ¿se dice pronto!¿ En las clinicas privadas pasará lo mismo? Sí, pero tendrán tele, un DVD y una butaca de cine para echarse la siesta. Así cualquiera se aburre.
Al salir de la consulta, una señora estaba conversando con una secretaria. Pasé cerca de ellas y escuché: "Señora, mire, no podemos hacer nada, cada vez somos más y las listas de espera están colapsadas". Somos más, tenemos más hospitales, y más dinero. Claro, faltan los medios: enfermeros, médicos, pediatras, celadores... Señores políticos, la casa no se empieza por el tejado, sino por los cimientos.
Lo que bien empieza, bien acaba señores políticos.
BY DANi.

lunes, 28 de mayo de 2007

RESACA ELECTORAL

Día tranquilo hoy en toda España. El terremoto político se ha desvanecido. Se acabaron las paellas y las grandes comilonas para celebrar, por ejemplo, la llegada del metro a las distintas localidades de la Comunidad de Madrid; se acabaron también las promesas electorales yendo a los distintos hospitales de la región a hacerse la foto con dos incubadoras traídas de otros hospitales para que la presidenta se hiciese la foto ante cuatro fotógrafos; se acabaron los mítines grandilocuentes de los principales representantes de los grandes partidos nacionales; se acabó de hablar de ANV y de ETA durante dos días seguidos; se acabaron las constantes pullas entre los candidatos a alcaldes y presidentes de comunidades autónomas; se acabarán también el destape de los cientos de casos de corrupción urbanística que asolan a nuestro país, y más en concreto a nuestras costas marítimas; se acabaron las caras largas y crispadas por caras alegres y gozosas ante los resultados conseguidos en las urnas... sin embargo, los ciudadanos seguimos igual. No creo que estemos excesivamente contentos por las votaciones de ayer, ni por la participación, ni siquiera por la democracia que nuestros políticos, día tras día, se dedican a socavar para desfragmentar a la opinión pública y así tenerla más controlada. La gente desconcertada ante tanto teatro improvisado se olvida de lo más importante: el ir a votar. Parece una tontería, pero es así. Muchos ciudadanos expresan su malestar diciendo: Estamos desencantados con la democracia. ¿Cómo que con la democracia? Me pregunto yo. Será con los políticos; esos hombres que tienen las mismas debilidades y pasiones que el vecino de tu barrio y que en los días pre-electorales se dedican, simplemente, a vociferar a los cuatro vientos lo bonita que es la democracia, y su función importante dentro de una sociedad de progreso. Palabrería toda ella. Si la gente se desencanta es porque la engañan continuamente, una y otra vez. Porque ven el maremágnum de declaraciones de uno y otro candidato; porque no acuden a varios mítines dentro de su pueblo para saber las desventajas y ventajas del programa electoral de cada partido político, y así hacerse una idea de lo que harán durante los próximos cuatro años. Un buen ejemplo lo encontramos en que la política ha pasado al plano sensacionalista de una forma increíble. Hace unas semanas el un periódico gratuito sacó varias entrevistas hechas a unos cuántos ciudadanos de Madrid. La pregunta era sencilla: ¿qué candidato les parecía más guapo? Si, una pregunta inocente pero muy esclarecedora. Yo hubiese escogido algo con más sustancia: ¿De qué color serían las prendas íntimas de los candidatos al alcaldía de Madrid? o ¿Cuántas veces se cortan el pelo nuestros políticos? Son preguntas un tanto extravagantes que no dicen nada de lo que de verdad les interesa a los ciudadanos: su barrio. Ese barrio que necesita nuevas instalaciones deportivas, ese barrio que necesita nuevo alumbrado, ese barrio que necesita nuevos equipamientos sociales, porque sin ellos la calidad de los vecinos bajaría irremediablemente en los próximos años, y abriría una brecha cada vez mayor entre los barrios ricos y los pobres. Sin embargo, nada de esto sucede. Lo que importa ahora es la publicidad y el marketing. Ingentes sumas de dinero se pierden estos meses para promocionar la candidatura de un presidente o presidenta de una u otra Comunidad autónoma y de un alcalde u otro. Los ciudadanos cada día parecemos más borregos ante nuestros políticos. Seguimos a uno porque lo sigue la masa. Esto se puede llevar al extremo de no saber ni siquiera el eslogan que usa cada partido político. El otro día en el programa de Caiga Quien Caiga (Tele 5) uno de los presentadores se inflitró en un mitin del PP y otro del PSOE. Su intención era muy simple: ver como andaban los ánimos por allí. Mi sorpresa fue bastante grande. El reportero se acercó a un señor que estaba ondeando una bandera del PSOE. El reportero le dijo, con malicia, que los socialistas madrileños habían elegido el eslogan: confianza para su campaña. El señor le contestó que le gustaba el eslogan y el reportero no pudo más que sonreírse. El hombre estaba en un mitin de su partido y no sabía, ni había oído de pasada el eslogan del propio partido que le representaba. Pero esto no quedó aquí, luego el reportero visitó la concentración del PP donde preguntó a un chaval de unos 30 años sobre el eslogan escogido por los populares en esta campaña electoral: Haremos más le dijo el reportero al chaval. ¿ qué te parece?. Éste le contestó: “cojonudo”, me gusta. Acto seguido, el reportero le dijo la verdad y el chaval se empezó a reír. Hay que reírse por no llorar, porque es de pena. Me da la sensación que la gente ya no se lee ni siquiera los papelitos de los partidos donde le comentan lo que han hecho, y lo que harán por él en un futuro próximo si salen elegidos. Tampoco se molestan en recordar lo que ha prometido el partido que gobierna en esos momentos, y lo que ha dejado de cumplir. Me da la sensación de que estamos narcotizados por la política, más bien, por los políticos que nos llevan a su terreno donde se encuentran muy cómodos. Nosotros como ovejitas les seguimos y no pensamos que la democracia es un juego donde unos prometen cosas, y otros, votan para que esas cosas se cumplan. Es muy simple. El problema viene cuando esas cosas sólo benefician a una parte de la población, digamos a la parte más..., no sé como llamarlo, acomodada, o quizás, de clase media- alta. De esos en Madrid hay muchos, mientras que los pocas familias obreras que quedan se van suprimiendo según pasa el tiempo. Parece que es una deshonra decir que una familia es obrera, es decir, como si fuese una familia con pocos recursos. No, no; todo menos eso. La gente obrera es la que levanta este país, pero a los políticos parece que se les olvida fácilmente. Propuestas como: los jóvenes con menos de 26 años tendrán el bono transportes gratis no son del agrado de muchos. Gusta más oír: se harán 9 nuevos hospitales en la Comunidad. Digamos las verdades, pero no a medias. Ustedes hacen hospitales con fondos públicos, pero lo gestionan manos privadas. Ustedes hacen más líneas de metro, y por ello necesitan cobrar un peaje extra por subirse en él sino pertenece a Madrid centro. Claro, las obras cuestan mucho, y se necesitan los dineros de las familias obreras; esas que levantan el país, sí, pues esas. Ya que me engañan, pues políticos son personas también, por lo menos que me lo digan a la cara y no de espaldas.
Pero la clase política no se queda atrás en cuanto a meterse en asuntos que no le conciernen. Eso de ir pregonando que la testaferro de un alcalde está en el sumario del caso Malaya, no trae sino malestar entre los ciudadanos. A la gente no le importa nada, lo que haga la conocida de una candidato a la alcadía. Las personas queremos ver hechos contrastados. Necesitamos que nuestros deseos se cumplan por medio de nuestro voto que depositamos, ya con menos ilusión que antes, en nuestra urna correspondiente. Señores políticos, nosotros no estamos para respaldar la corrupción urbanística, ni los chanchulleos entre políticos, ni la compra de fincas en un entorno natural, o para legitimar lo que ustedes desean anteponiendo sus intereses a los nuestros.
La resaca electoral siempre deja un sabor agridulce en uno o en otro bando. Creo que esta vez el sabor amargo se lo han tenido que tragar los ciudadanos, porque su clase política, día tras día, no da la talla, ni defiende al ciudadanos, ni motiva al electorado. Señores políticos ya se lo tienen que currar para motivar a un electorado que cada año que pasa se desencanta más y más con la democracia. Recuerden lo importante no es la política, sino la democracia. La democracia es el voto, y el voto lo tiene el pueblo.

viernes, 4 de mayo de 2007

YA NO SE ENTIENDEN NI LOS POLICIAS

Fiesta del 2 de Mayo. En vez de gritar: ¡Fuera los franceses!. Se oye: ¡Mucha policía y poca diversión! Si levantase la cabeza Napoléón, no se lo creería. Yo tampoco. ¿Cómo es posible que la policía municipal no se ponga de acuerdo con la polícia nacional en un asunto tan importante como los enfrentamientos que se sucedieron la noche del martes y el miércoles? ¿Cómo es posible que los policías municipales blindaran la plaza del 2 de mayo y pasaran de controlar las calles colindantes? ¿Cómo es posible que sólo 40 policías se enfrentaron durante casi una hora contra 300 jóvenes incontrolados? O mejor, ¿por qué los antidisturbios no se encontraban desde las 10:00 de la noche en la plaza del 2 de mayo para ayudar a sus compañeros en una noche tan tensa?
Hay cosas que no entiendo. Los dos cuerpos, aparentemente, se llevan bien y colaboran juntos, pero a la hora de la verdad dejan mucho que desear. ¿Cómo se deben sentir los vecinos de Malasaña, desprotegidos y sólos cada fin de semana, sin poder disfrutar de una noche tranquila? Existe una ley antibotellón del año 2002. Precisamente, Madrid fue la primera comunidad autónoma donde entró en vigor la ley. Muy polémica, como todas las que afectan al consumo de alcohol. Muchos pensaban que sería una gran ventaja para la capital, ya que los que bebiesen en la calle no quedarían impunes. Pero, ahora, después de casi cinco años nadie cumple ni hace cumplir la ley. Por otra parte era de esperar, porque una ley tan restrictiva traería bastantes consecuencias. Al principio, quizás, los primeros meses se cumpliera. Como todo lo nuevo, la gente se muestra cautelosa. Lo mismo ocurrió cuando se sacó el carné por puntos. Todo el mundo iba con el cinturón puesto y mirando los radares. Luego, la dinámica se invirtió y en la pasada semana Santa hubo más muertos que hace un año. Con el alcohol pasa lo mismo. Más bien, ocurre algo peor; porque la gente cuando va algo bebida hace cosas impensables y los disturbios, pues, aparecen. Pero contamos conque ocurre en pleno centro de la capital de España, y ante la mirada de los polícias municipales, que no sabemos porqué, no se debieron entender ni con sus altos mandos ni con la policía nacional. Incido en este aspecto, porque los disturbios callejeros comenzaron a las 2:00 de la mañana y los antidisturbios llegaron a las 3:00. Algo, sin duda, falló. La verdad es que las imágenes que se emiten en televisión son lamentables, y a la vez, desconcertantes. 300 contra 30. Adoquines, piedras, ladrillos, botellas... un sinfin de meteoritos urbanos caían sobre los policías municipales. Mientras, éstos sólo podían aguantar y esperar refuerzos. Los refuerzos, cuando llegaron y vieron el panorama se emplearon con dureza, con bastante dureza. Las imágenes muestran, lo que muchos han dicho, una crueldad extrema. Estos incidentes se podrían haber evitado con una acción y colaboración conjunta de los dos cuerpos, pero no se hizo. Entonces, una pregunta se me viene a la cabeza, ¿acaso se quería desacreditar a las fuerzas de seguridad del Estado, y también mostrar las carencias del cuerpo municipal, en efectivos y materiales? No lo sé. Existen muchas denuncias de policías que han comprado de su bolsillo un chaleco antibalas ya que la comunidad no dispone de suficientes fondos para ello. Hay fuentes que alegan: Madrid no es EEUU, el nivel de criminalidad no es alto. Hombre, alto no es. Pero los crímenes con armas de fuego se han disparado en los últimos años; y los policías, naturalmente, tienen miedo. Parece ser, que como todo, la política también ha influido en este conflicto. El PP critica la actuación de los antidisturbios por su excesiva represión y dureza. Sigo sin entender nada. 300 jóvenes rompen cabinas, queman contenedores, hacen barricadas... y dicen que se han pasado reprimiendo a los "malos". Antonio Beteta, portavoz en la Asamblea de Madrid por el PP, dijo: La policía nacional no ha actuado correctamente y ha habido abusos policiales en relación con las imágenes que he visto en televisión. Hay métodos más razonables para hacer cumplir la norma que esas cargas policiales, con decenas de heridos, que no dicen nada bueno en cuanto al modelo policial del PSOE ni de la gestión del Gobierno en Madrid. Cada uno que piensa lo que quiera. Pero las imágenes lo expresan todo, la cruda realidad. Si de esto también se hace campaña política, apaga y vámonos.
Quizás tengamos que volver a 1808, cuando el pueblo de Madrid se levantó oponiendose a los franceses. Saliendo a la calle y luchando. Ahora se sale a la calle, y se manifiestan; pero no sirve de nada. Me imagino al madrileño de turno bajando a la calle y gritándoles a los jóvenes borrachos que arman tumulto a las primeras de cambio. Pero eso no sucede. Si los políticos viviesen en la plaza del 2 de mayo se pensarían bastante seguir en sus puestos, viviendo tranquilamente, sin sobresaltos, sin ruidos, sin botellones cerca de sus casas. Quizás, los políticos no se entienden con los ciudadanos, como les ocurrió hace dos días a los dos cuerpos de policía.
BY DANi.

Opinión Libre: ¿Quién tiene la culpa?

sábado, 21 de abril de 2007

EN LA MENTE DEL ASESINO

Se miraba en el espejo. Murmuraba. Murmuraba frases incomprensinbles en inglés y coreano ( su lengua natal). El chico que veía reflejado en el cristal no sabía quién era. No lo conocía. Murmuraba, seguía con sus reflexiones y murmuraba. De repente, una voz grave, penetrante, le traspasó el cerebro, que le hizo retirarse del espejo unos centímetros. El dolor en la sien, horroroso, se intensificaba y le bajaba por la espina dorsal como un rayo electrizante. Del dolor se encogió, pero pronto se irguió y volvió a mirar al espejo. Entonces, la voz que había escuchado antes le habló: ¿Por qué no lo haces? ¿Por qué no te atreves? Tienes todo lo que necesitas a tu alcance para llevarlo a cabo, sin embargo, no puedes.
El chico se quedó mirando absorto en un punto indeterminado del suelo. Tenía miedo, impotencia, mucha rabia acumulada. Mirame a los ojos le gritó la voz. Él, sumiso y obediente, levantó la cabeza y vió un rostro desfigurado, viejo, sin color, los púmulos se le acentuaban en el rostro pálido, una cara que le recordaba a alguien.
Tienes que hacerme caso, ¿qué pasaría sino lo hicieras? ¿lo has parado a pensar? El chico meneó la cabeza hacia los lados murmurando.
Deja de hablar le espetó la voz. Al instante se calló. Bajó la cabeza. Muy bien, ahora coge la bolsa y ábrela.
Obediente recogió la bolsa del suelo, una mochila adidas, vieja, deshilachada por el paso del tiempo. Dentro había dos pistolas, con diecisiete cargadores en una caja de terciopelo negra. Tenía la tapa abierta. En la esquina varias balas más estaban esparcidas por la caja. Brillaban como el oro a la luz de la bombilla. Recogió una, se la pasó entre los dedos y se la puso a dos centrímetros de su cara. La veía muy bien, su contorno era preciso, perfecto, pensaba el chico que se le dibujó una tímida sonrisa en la cara. Así me gusta, veo que has parado de temblar. Aprendes rápido habló la voz.
El chico asintió, parecía un niño pequeño, desprotegido, solo, desamparado. Con la mano izquierda asió la pistola y la empuñó, con la mano derecha tiró la bala en el suelo, y a continuación, se dispuso a meter el cargador en la culata de la pistola. El chico lo había ensayado ya muchas veces. Manejaba muy bien las armas de fuego, los rifles no tenían ningún secreto para él, y las metralletas tampoco. Las armas cortas eran su punto débil, pero las había cogido la medida en pocas semanas. Date prisa gruñó la voz. Ensimismado en sus pensamientos introdujo el cargador en su sitio. Quitó el seguro a la pistola, la agarró fuertemente con las dos manos empuñándola hacia el espejo. A mi no me apuntes con eso. La cara del espejo lo miraba con ojos inyectados en sangre. Perdóneme amo le contestó el chico. Da igual, no perdamos tiempo. Quiero que cumplas tu misión, tu gran misión, debes ir al campus, a eso de las 8:00 de la mañana. Entras en una de las facultades, te dirigas a la cuarta planta y... espere amo. Yo...- se le notaba nervioso, como desquiciado, tenía un tic en su ojo derecho muy pronunciado. Yo... no me veo capaz, amo. ¡Cómo que no, no vuelvas a repetirme eso! ¿Para eso has gastado tu valioso tiempo en ver peliculas y jugar a esos videojuegos que sólo sirven para matar? Al principio, sólo jugaba un par de horas, pero un día me enganché y ya no pude parar.
No, tú has aprovechado el tiempo. No... no lo he hecho amo. Me he dado cuenta que no tengo valor suficiente, que no me he preparado bien. ¡No lo conseguiré! le gritó.
No me levantes la voz le respondió la cara del espejo. Las peliculas y los videojuegos se pueden trasladar a la vida real. Herir y matar no es tan complicado. Lo harás.
¿Cómo lo sabes? Porque eres un excluido, un marginado, nadie te quiere. Necesitas hacer algo heroíco para que la sociedad se dé cuenta de lo que pasa. Tienes que empezar por esos niñatos ricos de la universidad que sólo van a perder el tiempo, que lo tienen todo hecho. Los tipicos niños de papá. ¡No lo entiendes! La voz maldita atronó por toda la habitación.
Tiene razón. Tengo que hacerlo murmuró el chico. Pensó en el año que se había quedado encerrado en su casa. Descargaba todos los días por Internet peliculas de lucha, de matanza. Primero, le parecía divertido, luego empezó a odiar a sus compañeros porque no entendían sus gustos, ni siquiera le hablaban. Él se encerró en sí mismo, dejando su mundo en tinieblas. No veía la luz, no sabía donde estaba, no podía encontrarla.
Entonces, la voz maldita le leyó los pensamientos y habló: Déjalo ya. No le des más vueltas. El futuro ya está escrito. El chico harto de la voz que no le dejaba pensar ni respirar, se reveló. ¡Déjeme en paz! y con su puño izquierdo rompió el cristal en pedazos; su mano sangraba abundantemente, pero había conseguido que la voz y la cara desaparecieran. Aún así, se encontraba cansado, derrotado, tenía palpitaciones y un dolor intenso le atenazaba el cuerpo. Pero el daño ya estaba hecho. "El futuro ya está escrito", estas cinco palabras resonaban en su cabeza todo el tiempo. No podía aguantarlo más. Así que, metió las armas en la mochila, la cerró, se la echó al hombro, y finalmente echó un último vistazo al espejo. Una parte del cristal se encontraba fragmentado en pequeños trozitos. Cada uno de ellas reflejaba su silueta, lo miró profundamente y sólo pudo ver una cara desfigurada: su cara. Se quedó horrorizado. Ya no había vuelta atrás. Dio media vuelta y salió de su habitación.
Horas después la mayor masacre en una universidad en la historia de los EEUU sacudía el país de las libertades, el país de las oportunidades. Ese país en el que las pistolas se compran como si fueran chucherías, ese país en el que sus habitantes necesitan un arma debajo de su almohada para sentirse seguros, ya que el vecino de al lado tiene un escopeta recortada, y el de enfrente un rifle de última generación; ese país en el que los integrantes de la asociación del rifle, quitan y ponen al presidente de turno según su inclinación hacia el uso de las armas; ese país donde los niños, después de jugar a la Play cogen la pistola de su padre e imitan a los actores de las peliculas de acción, es decir, empuñan un arma y en la mayoría de los casos, o matan al niño con el que están "jugando" o se hieren a ellos mismos; este es el actual EEUU. Un país donde las libertades se eliminan poco a poco al mandar las armas y la violencia; un país donde el todo vale se impone paulatimanente. Quizás sea un castigo lo que ocurrió hace unos días en la Universidad de Virginia, quizás no. A lo mejor, los políticos se reunen algún día y reflexionan. Porque 32 muertos en dos horas son muchas víctimas, y eso ya no se puede cambiar. Entonces, ¿qué se debe cambiar?. Para eso no existe respuesta.
Creemos que el chaval que asesinó a 32 personas era un desequilibrado entre 1 millón. Pero esto no es así.
"El tiempo se paró. Nada, nadie se movía. Se encontraba sólo, sin ayuda de ningún tipo. Llevaba en su mano el salvoconducto para no sufrir más en este mundo. Levantó su mano, y se pegó un tiro en la cara. Esa cara fea, horrorosa, que él había visto en ese espejo. Ese espejo que le decía: "El futuro ya está escrito"
BY DANi.

miércoles, 14 de marzo de 2007

LA MANO NEGRA DEL METRO DE MADRID

Los problemas del Metro de Madrid son de sobra conocidos por todos, pero ahora ya no se mira a los politícos como culpables del deterioro y mal funcionamiento del Metro, sino a los propios trabajadores. Parece mentira, pero el Gobierno Regional echa balones fuera y deja una cuestión en el aire: Los empleados se encuentran en el punto de mira, debido a los muchos sabotajes de las últimas semanas. Según la Comunidad de Madrid los trabajadores cortarían los cables, aflojarían los tornillos, entorpecerían la circulación... para desprestigiar el buen funcionamiento del suburbano en estos últimos meses. Menos mal que en España existe la presunción de inocencia; no me imagino a 300 trabajadores en el juzgado declarando ante el juez de guardia, el porqué de sus actuaciones delictivas y el porqué prefieren dejar de trabajar para convertirse en auténticos mafiosos -que son liderados por fuerzas oscuras- para derrocar del poder a doña Esperanza Aguirre y desprestigiar el buen modelo del partido popular madrileño.
Todas estas afirmaciones son las que barajan los políticos del Consistorio Madrileño para explicar las grandes averías producidas en los últimos tiempos.
Siete sabotajes en dos días son muchos y, por supuesto, se necesita una buena explicación para apaciguar los ánimos de miles de personas que llegan todos los días tarde a sus trabajos o lugares de estudio. Los incidentes en los trenes se han generalizado desde la política de ampliamiento e inauguraciones iniciada hace unos meses en el suburbano declaran fuentes de la Comunidad de Madrid.
La excusa perfecta ha tomado fuerza en los últimos tiempos. Las averías constantes se deben a la actuación de los empleados del propio Metro que dificultan el correcto funcionamiento de los trenes. Es decir, ahora hay una explicación del mal funcionamiento del Metro y hasta hace unos meses no existía. Los sabotajes quitan el principal protagonismo a la multitud de averías que sufren -por ejemplo- la lína 6, 7,9 y10 en los últimos dos años. Las averías de antes se achacaban a problemas de mantenimiento y al uso de trenes envejecidos.
Entonces, llegamos a una conclusión que no les va a gustar a los empleados del Metro: parece que en los dos casos tienen la culpa. Si no se hace un mantenimiento, ni se cambian las piezas viejas por unas nuevas;los trabajadores, directa o indirectamente, ponen en peligro a cientos de miles de ciudadanos cada día,o bien, se les tacha de saboteadores.
Lo que pasa es muy simple: en estos momentos interesa sacar la eficencia del Metro y la poca colaboración de sus empleados, dejando a éstos como si fueran delincuentes y a los políticos que deben solucionar el problema como verdaderos héroes. Todo el mundo se quiere colgar las medallas cuando ven la oportunidad apropiada; pero no interesa investigar las supuestas manos negras que corrompen el buen funcionamiento del suburbano. Les gusta especular con la posibilidad aún no demostrada- de que la culpa la tienen los demás.
Y mientras tanto, se sigue con las continuas inauguraciones de los meses preelectorales. ¡Qué raro!,los empleados todavía no han tirado piedras al señor alcalde ni a su Presidenta; todavía no han saboteado los actos inaugurales de ninguna de las estaciones... Me pregunto si serán ellos también los que quitan personal en las taquillas,y también los que sustituyen a sus propios compañeros por máquinas expendedoras de billetes que, además, te exijen el precio exacto del importe, o sino, corres el riesgo de quedarte sin billete.
De todas esas cosas no se hablan:recorte de plantilla, pocas o nulas inversiones, malestar entre los trabajadores debido al poco caso que se les hace... por ejemplo: las piezas viejas que se deterioran no se pueden sustituir en pocas horas porque no se hacen en España, sino en Alemania. Estas y otras muchas cosas ocurren en el metro de Madrid pero a nadie les interesa sacarlas a la luz. Pero, todavía se puede rizar más el rizo y darle la vuelta al asunto: ¿ y si detrás de todos los sabotajes andan metidos los directivos de la empresa del Metro de Madrid?, ¿Qué pasaría si algunos empleados han sido comprados por esos directivos?, y si esto es así, ¿qué beneficios sacan estos directivos: económicos, políticos, urbanísticos...? La teoría de la conspiración es lo bueno que tiene, se puede especular con todas las posibilidades y nadie te culpa de nada. Uno sólo hace suposiciones y las deja en el aire. Si a todos los problemas les aplicasemos este criterio acabaríamos dejando el asunto por puro aburrimiento, o simplemente , acusaríamos al que creemos más débil, el que tiene todas las de perder.
Este espectáculo tan lamentable deja una mala impresión en los ciudadanos que ,día tras día, sufren pequeñas demoras que acaban con la paciencia de cualquiera.
BY DANi.

Opinión Libre: ¿Quién tiene la culpa de todo?

domingo, 11 de marzo de 2007

LA HORA CERO. TERCER ANIVERSARIO DEL 11-M


La hora cero es aquella hora en la que el tiempo no corre, una hora muerta en la que todo está parado y puedes ver el pasado. A veces esa hora trae buenas noticias para la vida pero también puede llevar noticias malas. Cuando la gente entra dentro de ese pequeño espacio de tiempo se da cuenta que algo ha cambiado en su vida.
Esto es lo que le pasó a los familiares de las víctimas del terrorismo. Ese día, a esa hora determinada, el mundo dio un giro en su vida. Se acercaba la hora cero para todos ellos, y no lo sabían ni lo podían predecir; así que, como cada día se dirigieron a sus respectivos trabajos sin tener ninguna sospecha de que la hora maldita les rodeaba lenta, muy lentamente. El momento llegó y yo, una víctima más, me di cuenta que todo a mi alrededor se paralizó, todo lo que conocía había desaparecido y había entrado de lleno en la hora cero. Los primeros diez minutos fueron de un pánico horrible, yo no podía hablar, no podía moverme, no podía salir de ese trance en el que estaba metido, pero sí me daba cuenta de que algo grave estaba sucediendo. Pasados otros cinco minutos me invadió una ola de pánico incontenible y comencé a moverme para salir al exterior donde ya se oían muy lejos el sonido de las ambulancias y los coches de policía, aunque, yo en realidad, no escuchaba ningún sonido porque en mi mente solo se repetía una y otra vez la gran explosión que había sacudido el tren. Unos pocos minutos después, -ya fuera del vagón- la gente corría de un lado para otro para intentar rescatar a alguien con vida. Un hombre se acercó a uno de los vagones y se metió dentro, llevaba un chaleco amarillo y en la mano un maletín, pasados unos segundos llegó al sitio en donde me encontraba y me gritó algo al oído, yo no podía escuchar nada de lo que me decía, así que, él haciéndome señas me indicó el suelo y yo me dejé caer al suelo muy lentamente. La cara del hombre –se parecía al color de su chaleco- y sus ojos: enrojecidos, cansados, y tristes parecían hacerle mucho más viejo de lo que era. El hombre hablaba conmigo, pero yo no podía entenderle y lo único que hacía era mirar al vacío porque todo me daba vueltas. A continuación, él me levantó del suelo y otro compañero, -que había llegado- me puso una manta sobre el cuerpo y por primera vez, pude ver el desastre que había a nuestro alrededor; cada músculo de mi cuerpo quedó paralizado, por todo el suelo se esparcían pedazos de tren junto con sangre y otras cosas que no sabía o no quería explicar, también tanto a izquierda como a derecha se podía apreciar los grandes destrozos que produjo la explosión y los grandes agujeros que rompieron el metal y destrozaron las ventanas dejando un panorama horrible. El compañero me arrastró fuera del lugar, y me llevó a una ambulancia cercana para curarme una gran herida en la pierna que me hacía cojear. Habían pasado cuarenta y cinco minutos desde que sucedió todo, y yo me encontraba tumbado en una camilla; entonces, decidí incorporarme y pudo ver a varios periodistas grabándolo todo. Cerca de donde me encontraba, había otro periodista pasando imágenes a un ordenador portátil, y me enseñó las instantáneas que había capturado (momentos antes), al lado de un vagón que había sido afectado por la explosión. Esas fotos se me quedaron grabadas en la mente y pensé en todas las familias que en ese momento han perdido a un hijo, a un padre, en definitiva, a un ser querido. Una lágrima cayó por mi mejilla, en ese momento una chica me hizo una foto con su cámara, y alguien me cogió del brazo y me inyectó un calmante para que no sufriera más; entonces, antes de cerrar los ojos miré el reloj del enfermero y vi que había pasado una hora, la hora más larga, dolorosa y angustiosa de toda mi vida.
Un mes después del atentado me encontraba leyendo un periódico sentado en una estación de tren, en una columna de una página apareció mi fotografía y leí el pie de página. Cuando terminé, me quedé pensando en el título de la noticia: La hora cero. Desde luego, ese título era el mejor para describir la historia que acabo de contar.

NOTA: Esta historia fue escrita por mí, meses después del atentado. Yo no estuve en ninguno de los trenes, ni siquiera en las horas que transcurrieron después, donde se ve a mucha gente ayudando a los heridos a salir de los vagones. Pero me dejó una honda y terrible sensación, a mí a y todo el mundo que tenga unos mínimos sentimientos, que intentaron sentir, al menos, el sufrimiento de aquellos que lo padecieron. Por ello, decidí escribir estas líneas que espero, hayan reflejado la sensación de soledad y angustia sufridas por todos los que viajaban en esos trenes un 11 de Marzo de 2004.
BY DANi.